Bodas en Sevilla

Parece que estas a punto de celebrar uno de los días más especiales de tu vida, te parecerá una tipicada pero puedo asegurarte que no. Hace un par de años que realicé mi boda y a mi también me parecía al principio un tramite más, pero ese día me tenia guardada una sorpresa muy grata. Nada más amanece el día ves como todas las personas que te rodean, familiares amigos vecinos etc están completamente pendientes de ti, que te puede faltar, a que te pueden ayudar, a quién tienes que llamar, un un largo etc de cuestiones que te querrán solucionar. Tu teléfono echará humo, todos los amigos y familiares querrán saludarte, preguntarte por tus nervios y gastarte alguna que otra broma, como la típica frase de ¡¡Ya no te queda nada!! pero siempre desde el más sincero cariño. El día transcurrirá de una forma maravillosa y con algún que otro nervio. El fotógrafo y la estilista llegarán a casa y quizás por un momento pienses si quedarás igual de bien que en la prueba, si te dará tiempo a todo etc, pero ya verás como todo va bien y en un momento estas tranquila ( dentro de lo que se puede ese día ) de nuevo. Saldrás para la iglesia, la que elijas en Sevilla y las caras de tus padres no se te olvidarán en la vida. En ese paseo en coche con tu padre o madre  surgirán mil sentimientos que no podrás controlar. Llegarás a la iglesia y todo el mundo estará esperándote, y ese caminito hacia el altar solo se puede definir realizándolo. Tu futura pareja te estará mirando a los ojos emocionado y la alegría de ese momento suple cuantos sacrificios, incluso discursiones, hayáis tenido durante la preparación de vuestra boda. La ceremonia transcurrirá y os mirareis y sonreireis un millón de veces durante está. Transcurrida la boda, que será una de las partes más bonitas del día, aunque nunca en nuestra cabeza pensaremos que fuera a ser así, llegará el momento del millón de felicitaciones por parte de toda la familia y amigos. ¿Pensabas que iba a ser algo agobiante o rollo atender a tanta gente? Quítate esa idea de la cabeza, no podrás borrar aunque quisieras la sonrisa de la cara, la felicidad invadirá vuestros sentimientos y disfrutareís como niños cada momento del día que os queda, aperitivo, almuerzo o cena y baile. Llevo toda la vida dedicándome a las bodas profesionalmente y como les digo a todos los novios, me he enterado de lo que es una boda hace un par de años.

Que seáis tan felices como yo lo fui.